Una IA puede escribir con una seguridad tremenda incluso cuando se está columpiando. La solución no es dejar de usarla: es cambiar la forma de pedir, comprobar y decidir.
El método CLARO
Guarda estas cinco letras. Sirven con casi cualquier chatbot.
C · Contexto
Cuenta la situación necesaria: para quién es, qué sabes ya y qué problema intentas resolver.
L · Límite
Indica qué no debe asumir, qué información debe evitar y hasta dónde puede llegar.
A · Acción
Pide una tarea concreta: comparar, explicar, proponer, resumir o revisar.
R · Referencias
Si la respuesta depende de hechos actuales, pide fuentes originales y enlaces. Después ábrelos: una URL escrita por una IA también puede ser inventada.
O · Observa y corrige
No aceptes el primer resultado como sentencia. Señala lo dudoso, pide alternativas y toma tú la decisión final.
Un prompt que puedes copiar
Necesito entender [tema] para [objetivo]. Mi nivel es [nivel]. Explícalo con un ejemplo cotidiano y sin tecnicismos. Separa claramente hechos, estimaciones y opiniones. Si un dato puede haber cambiado, utiliza fuentes oficiales recientes y enlázalas. Si no puedes comprobar algo, dilo en lugar de inventarlo. Termina con tres preguntas que yo debería hacer antes de tomar una decisión.
Ejemplo rápido
En lugar de escribir “¿Cuál es el mejor reloj deportivo?”, prueba:
Corro por montaña tres días a la semana, valoro batería y mapas, y tengo 350 euros. Compara tres opciones disponibles en España. Usa las fichas oficiales para batería, peso y navegación; indica la fecha de consulta y separa datos de tu recomendación.
Semáforo de confianza
- Verde: ideas, borradores, lluvia de propuestas y reformulación de un texto tuyo.
- Ámbar: comparativas, noticias, cifras o instrucciones técnicas. Comprueba las fuentes.
- Rojo: salud, leyes, dinero, seguridad o decisiones que afectan seriamente a una persona. Busca asesoramiento cualificado.
Tu ejercicio de hoy
Recupera una pregunta que te haya respondido mal una IA. Reescríbela con CLARO y compara. Si el resultado mejora, ya has aprendido más que memorizando veinte “prompts mágicos”.
Cuéntanos tu experiencia