Historia de la IA

Capítulo 3: Los primeros pasos de la inteligencia artificial

Investigadores de los años cincuenta trabajan junto a un ordenador pionero de inteligencia artificial

¿Sabes lo que pasa? Que después de bautizar la inteligencia artificial en Dartmouth, hubo quien pensó que construir una mente artificial sería cuestión de unos pocos veranos. La historia tardó bastante más y dio unas cuantas vueltas.

Primero intentamos escribir la inteligencia a mano

Los primeros sistemas importantes pertenecían a la llamada IA simbólica. La idea era sencilla: si el razonamiento humano usa conceptos y reglas, escribamos esos conceptos y esas reglas dentro de una máquina.

Si ocurre A y también ocurre B, entonces haz C.

En un problema muy delimitado podía funcionar estupendamente. El problema aparecía cuando el mundo real se negaba a comportarse como una lista limpia de instrucciones.

Un ejemplo de andar por casa

Imagina un programa que decide si debes llevar paraguas:

  • Si la previsión supera el 70 %, llévalo.
  • Si está nublado y vas a estar muchas horas fuera, llévalo.
  • Si no, déjalo.

Ahora añade viento, microclimas, trayectos en coche, una excursión por La Palma y esa nube que parece inofensiva hasta que deja caer media presa. Cada excepción necesita otra regla. Y después otra.

Programas que sorprendieron al mundo

Logic Theorist, presentado en 1956 por Allen Newell, Herbert Simon y Cliff Shaw, demostró teoremas matemáticos. Poco después llegó General Problem Solver, un intento de crear un método más general para resolver problemas.

En 1966, ELIZA simuló una conversación utilizando patrones de texto. No comprendía a la persona, pero algunas respuestas parecían tan humanas que mucha gente le atribuía capacidades que no tenía. Sí: esto de confundir conversación convincente con comprensión viene de lejos.

El choque con la realidad

Las demostraciones funcionaban en entornos pequeños, pero fallaban al salir de ellos. Faltaban potencia de cálculo, grandes cantidades de datos y métodos capaces de aprender matices. Las promesas habían crecido más rápido que los resultados.

Cuando la financiación y el entusiasmo disminuyeron llegaron los llamados inviernos de la IA: etapas en las que el campo perdió dinero, atención y confianza.

Qué debes recordar

  • La primera gran IA moderna trabajaba principalmente con símbolos y reglas escritas por personas.
  • Era útil en problemas acotados, pero frágil ante excepciones y situaciones nuevas.
  • ELIZA ya mostró que una conversación creíble no equivale a comprensión.
  • Las expectativas exageradas también forman parte de la historia de la IA.
La palabreja del capítulo: IA simbólica. Un sistema que representa conocimientos mediante símbolos y aplica reglas lógicas sobre ellos.

Siguiente parada: en el capítulo 4 las máquinas dejan de depender solo de reglas escritas a mano y empiezan a aprender de ejemplos.

La conversación continúa

¿Qué añadirías tú?

Comparte tu experiencia o tu duda. Los comentarios se revisan antes de aparecer para mantener este espacio útil y sin spam.

Cuéntanos tu experiencia

Tu correo no se publicará. La primera aportación puede quedar pendiente de aprobación.