Textos, imágenes, voz y documentos
Una IA ya no vive únicamente dentro de una caja de texto. Aprende a elegir qué información darle, cómo pedir el resultado y qué debes comprobar en cada formato.
Primero la necesidad, después el formato
No subas cosas porque la herramienta tenga un botón.
Los asistentes actuales pueden admitir distintos tipos de entrada: texto escrito, fotografías, capturas, voz y archivos. A esa capacidad de trabajar con varias formas de información se la suele llamar multimodalidad.
La pregunta útil no es «¿qué puede tragarse esta IA?», sino «¿qué información necesita para ayudarme y cuál es la forma más segura de compartirla?».
La herramienta tiene que adivinar tu objetivo y puede fijarse en algo que no te interesa.
Has definido qué buscar, cómo presentarlo y cómo podrás comprobarlo.
Las funciones y sus límites cambian. Dependen de la herramienta, el dispositivo, la región, la cuenta y la fecha. Comprueba siempre lo que aparece en tu propia pantalla antes de seguir una guía.
Cuatro puertas de entrada
Cada formato sirve para algo diferente.
Para explicar, transformar, comparar, ordenar ideas o preparar un primer borrador.
Para describir una escena, leer una captura, localizar elementos o comentar una composición.
Para pensar en alto, conversar o convertir una idea hablada en una petición revisable.
Para buscar, resumir, extraer o comparar información dentro de un archivo concreto.
Texto
La opción más sencilla sigue siendo muy poderosa.
El texto te permite controlar exactamente qué compartes. Puedes pegar un fragmento pequeño, explicar el contexto y pedir una transformación: resumir, ordenar, cambiar el tono, crear una lista o comparar alternativas.
Ordena estas notas en tres apartados: decisiones, tareas y dudas. No añadas información. Si una frase no encaja, colócala en «dudas».
Cuando el contenido es largo, empieza por una parte representativa. Si el resultado no sirve, corrige la instrucción antes de compartir más información.
Imágenes y capturas
Señala dónde debe mirar.
Una imagen puede ahorrar una descripción larguísima. Una IA puede ayudarte a interpretar un gráfico, localizar un botón en una captura o describir la estructura visual de un cartel. Aun así, puede leer mal letras pequeñas, confundir objetos o pasar por alto detalles.
- Recorta: muestra solo la zona necesaria.
- Señala: indica qué parte debe observar y qué pregunta debe responder.
- Comprueba: revisa nombres, cifras, colores, posiciones y texto pequeño.
- Protege: tapa rostros, matrículas, direcciones, notificaciones y datos de otras personas.
No utilices una interpretación visual automática como diagnóstico médico, identificación de una persona ni prueba definitiva de lo que ocurrió.
Voz
Hablar es rápido; revisar sigue siendo obligatorio.
La voz es útil cuando necesitas pensar en alto, practicar una explicación o capturar una idea sin detenerte a escribir. Algunas herramientas ofrecen conversación de voz y otras convierten tu grabación en texto antes de enviarla.
La transcripción puede cambiar nombres, fechas o palabras, especialmente con ruido. Si la petición es importante, revisa el texto reconocido o repite los datos críticos por escrito.
Voy a contarte una idea desordenada durante un minuto. Al terminar, no la desarrolles todavía: devuélveme primero una lista con lo que has entendido y las dudas que necesitas aclarar.
Documentos y archivos
«Resúmelo» casi nunca es la mejor primera petición.
Los asistentes pueden trabajar con documentos, presentaciones, hojas de cálculo u otros archivos compatibles, pero no siempre interpretan todas las páginas, imágenes, tablas o formatos de la misma manera.
Pide algo localizable y exige pistas para comprobarlo:
Localiza las fechas límite y cita la página donde aparece cada una.
Copia únicamente los requisitos obligatorios y conserva su redacción.
Compara estas dos versiones y enumera solo las diferencias verificables.
Resume cada apartado por separado y marca cualquier sección que no hayas podido leer.
El archivo original manda. Abre las páginas indicadas y comprueba que la respuesta coincide, especialmente antes de firmar, pagar, entregar o tomar una decisión importante.
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Elige una entrada y conviértela en algo útil.
- Escoge una nota propia, una captura sencilla o un documento sin información sensible.
- Decide una sola acción: ordenar, localizar, comparar o resumir.
- Define el formato de salida y cómo comprobarás el resultado.
- Copia la plantilla y sustituye los corchetes.
Voy a compartir [TEXTO, IMAGEN, VOZ O DOCUMENTO]. Mi objetivo es [ACCIÓN CONCRETA]. Utiliza únicamente la información que aparezca en el material. Devuelve el resultado como [LISTA, TABLA, RESUMEN O PASOS]. Indica de dónde has obtenido cada dato importante y marca como «no localizado» lo que no encuentres. Antes de terminar, enumera qué debería comprobar yo en el original.
Dos prácticas para ampliar
Sal del capítulo y regresa sin perderte.
Si quieres practicar con ejemplos completos, puedes aprender a resumir un documento sin perder el control o a convertir una nota de voz caótica en un plan útil.
Cuatro tropiezos normales
Más formatos no significan más precisión.
Explica qué necesitas localizar, transformar o comprobar.
Empieza por el fragmento mínimo necesario y amplía solo si hace falta.
Recorta o tapa información personal, confidencial o de terceras personas.
Las imágenes, transcripciones y archivos también pueden interpretarse mal.
Comprueba lo aprendido
Tres preguntas, sin examen.
1. ¿Qué formato debo elegir?
El que aporte la información mínima necesaria para tu tarea y te permita revisar el resultado con facilidad.
2. ¿Una IA siempre lee todo el documento?
No debes darlo por hecho. Pide referencias, páginas o fragmentos y comprueba el archivo original.
3. ¿Qué debo revisar antes de subir una imagen o archivo?
Que no contenga datos personales, confidenciales o de otras personas que no sean necesarios para la tarea.
Palabras que han aparecido
No hace falta memorizarlas.
Capítulo 8 completado
Ya sabes escoger cómo darle la información.
En el capítulo 9 convertirás una buena conversación en una plantilla reutilizable para una tarea que repites.
Tu progreso se guarda en este navegador y no necesitas registrarte.Fuentes y revisión
Publicado y revisado el 1 de septiembre de 2026. Las funciones concretas pueden cambiar; consulta siempre la ayuda oficial de la herramienta que utilices.